Ha pasado tiempo desde que venía a este rincón de mí, olvidé lo que era ser yo mismo porque comencé a enfocarme más en lo que debía hacer y no en lo que quería hacer; de cierta forma, traicioné mi esencia durante un momento que ahora solo son instantes. Pero eso solo son excusas para poder justificar por qué olvidé lo aprendido y dejé de valorar las metas, los sucesos y a la gente que me rodeaba. No he perdido nada, tampoco me he sentido derrotado; sin embargo, me sentí perdido. Creo que sentirte perdido sin tener alguna pérdida o derrota es peor porque tu entorno te dice que todo debería estar y sentirse bien, sin embargo, no es así.
Ha pasado un año y tres meses desde que dejé mi país, mi hogar de forma permanente; en ese tiempo, me enfrenté a diferentes retos que me hicieron aprender y olvidar otras cosas. El invierno no es malo pero es difícil cuando no estás rodeado de gente que te escuche o te entienda, y es aún más duro cuando existe esa gente pero está a horas de distancia, incluso en diferentes zonas horarias. La soledad volvió a mí el año pasado; sin embargo, aun así, estaba acompañado por la gente que estaba ahí desde lejos. Sinceramente, el año que pasó no estuve en mi mejor posición a pesar de que hubo sucesos importantes, no veía claro ni el presente ni el futuro, me dediqué a sobrevivir.
Aquí estoy, entrando a otra primavera lleno de nuevos planes, ideas y metas; lo mejor de todo es que tengo a las mismas personas que han estado conmigo desde la última vez que escribí aquí, me siento bien por esa parte y estoy comenzando a sentirme bien conmigo mismo de nuevo, a entender por qué me sentí así el año pasado y a entender que soy capaz de hacer muchas cosas siempre y cuando me dedique a hacerlas. Todo está bien y todo siempre llega a estarlo a pesar de que el mundo esté al borde del colapso y parezca que todas las puertas se han cerrado.
Recientemente, esta semana pensaba que durante 2021 era capaz de hacer ejercicio, ir a la escuela, trabajar, aprender un nuevo idioma y hacer música; me preguntaba por qué no podía ser capaz de eso hoy en día, viviendo solo, yendo tres días a clases solo por 3 horas, con diferentes proyectos, el querer hacer muchas cosas. Parece simplemente que ya no soy capaz, que he perdido esa habilidad. Después recordé que en esos años estuve acompañado directamente de mi familia, que mi pensamiento del futuro no se metía en mi vida, pues lo que fuera a pasar tenía que pasar; era consciente de lo que podía cambiar y no me importaba lo que no estaba en mis manos. Era mi mentalidad de hacer las cosas por disfrutar y no por cumplir, por aprender, entender, crear, compartir y cuidar.
Aprender, Crear, Compartir y Cuidar.
Yo dije eso, esa es mi meta en la vida y la forma que he aprendido a disfrutarla. Solamente me faltaba crear disciplina para poder aprender y crear de forma perpetua, pues haciendo eso, el compartir y el crear llegan solos.
He hecho muchas conexiones aquí en mi nueva vida; a pesar de que algunas se sientan vacías, me han aportado algo a mi persona, diferentes puntos de vista, nuevos sabores y diferentes voces e idiomas. He aprendido a ser yo en otras lenguas, he descubierto cosas que no sabía de mí en nuevas situaciones y quizá eso me hacía nostálgico de mi pasado productivo y centrado; sin embargo, estoy consciente de que en el pasado ya no hay nada para mí.
Debo estar consciente de mis versiones pasadas, ya que aportan a mi presente cosas útiles. Sin embargo, no debo permanecer mucho tiempo en el pasado, ya no hay nada para mí ahí.
No es momento de lamentarme y pensar en el pasado; extraño ciertas cosas
que tenía, pero disfruto muchas cosas que hoy tengo y, sobre todo,
anhelo cosas que sé que tendré. Otra de las claves que me hicieron
sentirme pleno en el transcurso del 2020 y 2021 fue no desear, porque el deseo simplemente me generaba mucha impaciencia y aversión al futuro. Hoy he aprendido a no desear, sino a planear y entender qué hacer para lograr eso que quiero tener o hacer.
El año 2023 no fue un pivote, podría describirlo mejor como un túnel donde no sabía qué estaba ocurriendo y simplemente seguí la corriente que creí que debía tener. Me encontraba en un lugar que no era para mí, como tener unos zapatos que no son de mi talla; me permiten caminar pero no es cómodo y llega un punto donde duele y me lastimo. Entré a un programa de maestría que no era para mí, entré cegado por la soberbia de pensar que lo podría saber todo y que lo sabría todo. Evidentemente no fue así, sobre todo porque no estaba haciendo las cosas por gusto, ni por compartir, ni por crear, ni por aprender.
Esto me llevó al límite y decidí cambiar de programa, a uno que sí deseaba aprender y aplicar, uno que me ha llenado y me ha hecho sentir mejor. Dentro de todos esos pensamientos al cambiar, sentía que perdía el tiempo y que se me iba a acabar para poder tener y lograr todo lo que deseaba. Otra vez el deseo me generaba aversión al futuro y comenzaba a generarme un presente oscuro y sin visión. Sin embargo, al hacer el cambio de programa mi vida mejoró, solo por el simple hecho de tener más tiempo para mí.
Tiempo.
Más tiempo para ser yo, más tiempo para voltear adentro, para estar con mis amigos, para poder profundizar más en mi relación, cosa que no había podido hacer debido al bloqueo que, sin querer, me había generado. Hoy entro en una nueva primavera donde sé que todo lo que con mucho esfuerzo y sacrificio he cultivado va a florecer.
Me siento el mismo de antes pero con mejores habilidades, y me gusta sentirme yo de nuevo. Hoy siento que otra vez puedo hacerlo todo siempre y cuando me dedique el tiempo necesario a cada cosa que quiero hacer, y sobre todo, guardando tiempo para mí.
El futuro se acerca, incierto como siempre; no sé qué esperar, no sé qué llegará, no sé qué vendrá, no sé qué será de mí en marzo de 2025, pero sé que estaré contento y consciente de mi entorno, sé que estaré donde tenga que estar y espero que el deber y el placer converjan en el mismo lugar.
Si lo quieres todo, no puedes distraerte con la ilusión que has creado; tus deseos son irrelevantes.
Todos estos pensamientos me han hecho darme cuenta de que hacía tiempo que no miraba a mi alrededor y me daba cuenta de las cosas que tengo, hace mucho que no agradecía mi vida y mis logros, mis habilidades y mi tiempo. Tengo todo lo que quiero y es suficiente, siempre quiero más, eso es cierto, pero por ahora lo que tengo me hace sentir satisfecho.
Confío plenamente en que este año todo se acomodará en su lugar para poder dar paso a todos los anhelos y deseos que tengo, sé que tengo que trabajar y dedicarme a mí para poder lograrlo y disfrutarlo, estoy ansioso por todo lo que viene y sé que tengo que calmar mi mente, poco a poco vuelvo a lo que me gusta ser y con nuevas habilidades, conocimiento y puntos de vista.
Primero el sol brillaba, parecía un día normal.
parecia un dia normal
>cielo azul
¿porque todo se oscureció?
¿porque solo hay un poco de luz?
un tunel
no veo nada mas que una luz al final
no siento nada mas que la oscuridad
¿a donde se fue la luz?
¿donde estan todos?
se que yo decidí estar aqui,
se que yo decidi venir aqui
ya no lo quiero
ya no se que es lo que quiero
algo esta eclipsando toda la luz que alguna vez vi
hola
¿Te acuerdas?
Una tierra lejana
Una tierra fria
Aires nuevos
Respira
Todo
Esta
Bien
Jo, todo esta donde debe estar
acepta que el lugar en donde estabas
no era donde querias
Entiende que los cambios
son dificiles pero siempre
son para bien
Recuerda que para tenerlo todo
tienes que comenzar con nada
Y tienes que ser paciente
Dedicarte
Trabajar
Y esperar
...
Estoy donde debo estar
Estoy donde queria hace años
Y ahora estoy trabajando
para estar donde quiero estar para siempre
Ir a donde me sienta en casa,
mi hogar
mi lugar.
hace tiempo que lo encontre
y hace tiempo que me encontre
Jo
Todo esta bien
Solo dejate llevar
Y no te vuelvas a soltar
La noche tambien es parte del dia
....y de repente, el sol volvio a salir
Arriesgate
Y Ganarás
Кто не рискует, тот не пьет шампанское
Comments
Post a Comment