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Un camino, el sol y la luna

Nunca entenderé como no pude atreverme a hacer algo, el miedo me tenía congelado y no sabía por dónde comenzar a hacer algo, a pesar de que sabía que algo debió haberse hecho no sabía cómo comenzar, no sabía por dónde empezar lo peor de todo es que no solo dependía de mi y sentía que así era.

Por meses pensé que fue mi culpa totalmente, que todo dependía de mi y que si cambiaba todo iba a cambiar también, lo triste fue que intentaba cambiar por las razones equivocadas, yo estaba perdido muy fuera de mi, no sabía cómo volver a ser yo y por eso se me fue de las manos. 

Y no solo dependía de mi, yo quería salvarnos, continuar caminando, descansar un poco pero juntos, triste fue saber que ya no era lo que ella quería, y está bien si hubiera querido nos hubiéramos dado cuenta, me hubiera echado una mano y me hubiera dicho "se que estás cansado, estás perdido, necesitas respirar y volver a ti, se que hemos cometido errores, pero eso no nos define". Ella ya no lo quería, simplemente tiro las mochilas, recogió lo poco que necesitaba y se fue por otro camino.

Está bien, no podemos obligar a nadie a quedarse, ni a pasar por cosas por las que no están dispuestos a pasar, nadie me dijo que tenía que aguantar tantas cosas, o hacer que ella estuviera bien por tanto tiempo, son cosas que yo decidí, que no sabía que me afectarían tanto, son cosas que yo hice sin pensar, por amor, por ella.
Y por ella misma, ella se fue porque ella no quiso aguantar mi punto más bajo, un punto en el que no me había dado cuenta que estaba, un pozo, atrapado y lejos de mi escencia, un pozo lleno de inseguridad y miedo, sin saber cómo salir de el, y dentro del pozo me caía más agua de inseguridades.

Una voz ajena a mí me pedía que cambiará, que dejara de ser yo, que yo no era bueno, que necesitaba ser diferente, una voz parecida a la mía me decía que era la mejor opción porque si ella se quedaba yo iba a ser feliz. No era yo, ninguna de las voces era yo, era mi miedo, mi inseguridad, mi comodidad, no sabía que hacer para levantarme, no sabía que hacer para levantarnos, para disculparme por cosas que no me tocaban, era un trabajo de dos, lo quise hacer solo sin hablar, sin pedir ayuda, creía que ella me entendía que pensábamos igual y no fue así.

Ya han pasado casi 5 meses desde que se quebró todo, se que estoy bien y he mejorado yo solo, las cosas pasan porque tienes que vivirlas y aprendi demasiado de todo eso, creo que estar lleno de inseguridades es lo peor, más cuando te hacen  creerlas y vives diario con ellas, intentando superarlas, pero tu mente comienza a decirte que realmente eres como dicen.

Cada quien siguió su rumbo, ella encontró otro amor y yo comencé otra vida, no la he olvidado y estoy seguro que jamás lo haré, me dio lo más lindo que me han dado jamás y me enseñó tanto sobre mi  y de la vida de diferentes formas. Solo me queda desearle lo mejor, desearle bien pues jamás quise lastimarla, fue mi miedo, el querer escapar y no saber cómo resolver, el estar perdido, se que no era trabajo de ella guiarme pero si ambos hubiéramos hablado y sabido que sucedía, mis palabras serían sobre como superamos eso juntos, pero escribo de como lo supere yo y de como a veces la extraño pero se que ella está bien, que estamos bien y que aunque el mundo se acabe cada uno brilla a su manera.

Siempre estarás donde te deje por última vez, sentada en lo alto de un cerro viendo la ciudad, siempre serás como te vi la última vez, feliz en el fondo con una sonrisa de alivio, y para mí tu significas amor, en todo el sentido de la palabra, me enseñaste a amar y yo a ti, y que mis futuras parejas te agradezcan eso, y que tus futuras parejas me agradezcan eso, pues gracias a nosotros, ya sabemos cómo no perdernos, alzar la voz y querer bonito.

Para ti, que eres un sol, te quiero.

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